Hasta el 31 de julio de 2027, el dinero, el oro, las divisas, los valores y otros instrumentos del mercado de capitales mantenidos fuera de Turquía pueden declararse a un banco o intermediario turco, traerse al país en dos meses y, a partir de ahí, no ser objeto ni de comprobación ni de liquidación por el importe declarado. El banco cobra un impuesto único del 5 por ciento del valor declarado, y ese tipo baja al 4, 3, 2, 1 o 0 por ciento cuando los activos se comprometen de uno a cinco años en un depósito a plazo, un bono del Estado o certificado de arrendamiento, o un fondo de capital riesgo. El instrumento es la disposición transitoria 19 de la Ley n.º 5520 del Impuesto sobre Sociedades, añadida por la Ley n.º 7582 de 21 de mayo de 2026 y en vigor desde el 4 de junio de 2026, y cada cifra de esta página está leída de ese texto consolidado. Dos hechos deciden si le sirve: quien no tiene obligación tributaria alguna en Turquía puede usarla en condiciones más ligeras que un contribuyente, y la protección que otorga se pierde, quedando el impuesto ingresado, ante cualquiera de los seis incumplimientos que se enumeran abajo.
¿Qué cubre realmente la declaración de activos 2027 en Turquía?
Dos clases de activos, en los apartados 1 y 3 de la disposición transitoria 19. La primera: dinero, oro, divisas, valores y otros instrumentos del mercado de capitales mantenidos en el exterior por cualquier persona física o jurídica, sea o no contribuyente en Turquía. La segunda: los mismos tipos de activos mantenidos en Turquía pero ausentes de los libros legales de un contribuyente del impuesto sobre la renta o de sociedades. Los inmuebles no están en la lista, ni tampoco los créditos, las participaciones sociales que no sean valores o los criptoactivos; una declaración conforme a este artículo cubre lo que el apartado nombra y nada más.
¿Cuál es el plazo y puede prorrogarse?
La declaración se hace a un banco o intermediario hasta el 31 de julio de 2027. El apartado 11 permite al Presidente prorrogar esa fecha en tramos de no más de seis meses, hasta un año en total, por lo que la fecha extrema es el 31 de julio de 2028; nada en la ley obliga a prorrogar, y el tipo sube para los declarantes tardíos, haya prórroga o no. El apartado 10 añade la regla que atrapa a quien presenta primero y piensa después: una declaración no puede rectificarse una vez transcurrido el plazo.
¿Cuánto impuesto se paga y cómo baja a cero?
El banco o intermediario cobra el impuesto por adelantado, en el momento de la declaración, sobre el valor declarado, y lo ingresa en su oficina tributaria antes del día quince del mes siguiente, en su propio nombre como retenedor. El tipo base es del 5 por ciento. El apartado 6 lo reduce cuando el declarante se compromete por escrito a mantener el activo, durante un número determinado de años, en un depósito a plazo, en instrumentos de deuda pública interna o certificados de arrendamiento emitidos conforme a la Ley n.º 4749, o en un fondo de capital riesgo. Los compromisos no soportan impuesto de actos jurídicos documentados.
| Compromiso | Declarado hasta el 31.12.2026 | Declarado del 1.1 al 31.7.2027 | Declarado tras el 31.7.2027 si hay prórroga |
|---|---|---|---|
| Sin compromiso | 5 % | 5,5 % | 6 % |
| Un año | 4 % | 4,5 % | 5 % |
| Dos años | 3 % | 3,5 % | 4 % |
| Tres años | 2 % | 2,5 % | 3 % |
| Cuatro años | 1 % | 1,5 % | 2 % |
| Cinco años | 0 % | 0,5 % | 1 % |
La columna central es el medio punto que el apartado 6 añade a toda declaración hecha desde el 1 de enero de 2027, y la última el punto entero aplicable a las declaraciones posteriores al 31 de julio de 2027 al amparo de una prórroga. La aritmética es la de la ley; leída en la práctica dice que una declaración presentada en 2026 con compromiso de cinco años no cuesta nada salvo el compromiso, y que cada mes de retraso a partir de ahí cuesta dinero.
¿Qué debe ocurrir tras la declaración?
Los activos mantenidos en el exterior deben transferirse en los dos meses siguientes a la declaración a una cuenta abierta a nombre del declarante en un banco o intermediario turco o, cuando se traigan físicamente, depositarse en tal cuenta con la declaración aduanera como prueba; la Administración de Aduanas comunica esas declaraciones a la Administración tributaria antes del fin del mes siguiente. Los activos ya en Turquía pero fuera de los libros se depositan en un banco o intermediario el día de la declaración. Un contribuyente con libros legales registra los activos en la fecha de la declaración; una sociedad que lleva balance los sitúa en una reserva especial que no puede salir de la sociedad durante dos años salvo por conversión en capital, no tributa si la sociedad se liquida y, pasados dos años, puede retirarse sin computar en el beneficio imponible ni distribuible. Los activos declarados no entran en el beneficio del periodo en que se declaran.
¿Puede usarla un extranjero sin expediente fiscal turco?
Sí, y en términos más ligeros. El apartado 5 dispone que quien no tenga obligación por el impuesto sobre la renta ni por el de sociedades en Turquía se beneficia del artículo sin las condiciones contables del apartado 4, siempre que los activos exteriores se traigan dentro del plazo de dos meses o los interiores se depositen en la fecha de la declaración. El artículo no pregunta por qué los activos estaban fuera, no exige declaración tributaria y no obliga al declarante a hacerse residente. Lo que produce es un registro bancario de la transferencia, un recibo de impuesto y una prohibición legal de cualquier comprobación sobre el importe declarado, razón por la cual el artículo se lee junto al expediente de origen de fondos de un cliente que trae capital a un banco turco por otros motivos.
¿Qué protección da la declaración?
El apartado 8 establece que no se practica comprobación ni liquidación alguna respecto de los importes declarados. Cuando una comprobación iniciada por otro motivo, o una comisión de valoración, halla una diferencia de base que remite a los activos declarados, no se practica liquidación hasta el importe declarado y solo se liquida el exceso; cuando la diferencia se halla por motivos ajenos a los activos declarados, se liquida íntegra y el importe declarado no se compensa. El artículo es una norma tributaria y lo dice: las medidas exigidas por otras leyes no quedan afectadas, y no es defensa frente a nada salvo frente a los tributos.
¿Cómo se pierde la protección?
El apartado 9 nombra los incumplimientos, y cualquiera de ellos retira la protección mientras el impuesto ya pagado queda ingresado: los activos exteriores no se traen a Turquía ni se transfieren a una cuenta turca en dos meses; los interiores no se depositan en la fecha de la declaración; el impuesto sobre el importe declarado no se paga a tiempo; un compromiso de mantenimiento dado para un tipo reducido no se cumple; o no se cumple otra condición del artículo. El impuesto no devengado a tiempo se recauda entonces con intereses de demora, aunque sin sanción por pérdida de recaudación. Una declaración hecha después de iniciada una comprobación, o de remitido el expediente a una comisión de valoración, no da protección frente a la liquidación que esa comprobación produzca. El impuesto cobrado conforme al artículo no se devuelve, no es deducible como gasto ni compensable con otro tributo, y una pérdida en la posterior transmisión de un activo declarado no es deducible.
¿Quién debería leer esto antes de mover dinero a un banco turco?
Tres personas. Un residente fiscal turco, lo que conforme al artículo 4 de la Ley del Impuesto sobre la Renta incluye a quien pase más de seis meses de un año natural en Turquía, con ahorros en el exterior que nunca aparecieron en una declaración turca y que ahora quiere repatriar. Una sociedad cuyos libros no reflejan efectivo o valores que realmente tiene. Y un inversor que colocará varios cientos de miles de dólares en un banco turco para un expediente de ciudadanía, residencia o inmueble y que espera que ese dinero sea examinado: el artículo convierte una transferencia que de otro modo habría que explicar en una transferencia que la propia ley ha dado por buena, y los compromisos de uno, dos y tres años corren en paralelo a los periodos de tenencia que esos expedientes llevan. Qué vía encaja, y si un activo siquiera califica, se decide sobre documentos y no sobre descripciones.
Contrastamos la lista de activos con el artículo, preparamos la declaración y la carta de compromiso, ordenamos la transferencia dentro de la ventana de dos meses y fijamos la posición por escrito antes de acudir al banco, para clientes de cualquier país y en su propio idioma. Una declaración que no podrá rectificarse tras el plazo se escribe una vez. El lado societario de la misma ley está en nuestra guía del impuesto sobre sociedades en Turquía, la vía del depósito hacia la ciudadanía en ciudadanía turca por depósito bancario, y el sistema más amplio en la guía del sistema tributario turco.
Este artículo es información general sobre la disposición transitoria 19 de la Ley n.º 5520 en su versión consolidada a 2 de septiembre de 2026, no asesoramiento sobre una declaración concreta. El tipo, el plazo y la escala de compromisos son los de la ley; los formularios y el procedimiento los fija el Ministerio de Hacienda conforme al apartado 11.
Derecho Fiscal en Turquía: Precios de Transferencia y Aduanas